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© 2019 Luz Ángela Carvajal Posada

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Consonantes y gramática

Sumas y Multiplicación



Si la cuarentena de la bondad fue un compromiso día a día, conmigo misma, con la red, el resultado de ella es un compromiso mayor.


La bondad es EL factor multiplicador de todo lo que suma.


Encontrar y hacer visible la precariedad de la educación de los sentidos, de las sensaciones, de las emociones y, por sobretodo, de la educación del poder de los estados del corazón, fue encontrarme que en nuestra comunicación vital, con la vida, faltan las consonantes y falta la gramática. Apenas balbuceamos, apenas balbuceo.


Hay una clara diferencia entre la bondad de la mente, la rectitud, y la bondad del corazón; la una procura el cuidado de las formas (aun la de la forma de ser); la otra, la del corazón, cuida de lo esencial del ser.


Esto implica que para re-orientar la educación y lo concerniente al ser, es necesario trabajar decididamente la bondad del corazón. Debe ser este el camino para llegar a la rectitud.

Lo demás es rigidez.


La bondad con la vida te aproxima a la unidad de la vida como principio, te permite edificar, lo que edifiques, lo que construyes, sin peligro para ti o para otros. No basta ser bueno y estar de cualquier manera. Las riendas del ser y del estar han de mantenerse juntas y junto a la bondad.


Este es el primer desafío y compromiso que tenemos como adultos con la educación.

En general los sistemas educativos apuntan al adiestramiento de competencias, a la explotación de los talentos en beneficio del poder detrás de los poderes. Así, desde un hacer correcto, sin la premisa básica de la bondad, la eficiencia a secas y la conveniencia perniciosa nutren el minotauro de la corrupción. El edificio de la sociedad está en terreno movedizo mientras la educación y todos los poderes hayan perdido de vista la bondad. Perdiéndose de vista la bondad, se pierde de vista la felicidad y en vez de ella se fabrica el placebo de la distracción, se profundiza el abismo de la adicción.

El precio que se paga por la distracción, por la adicción, es muy alto en todos los sentidos, pero el más grande y triste es la pérdida de la identidad, de la dignidad, con el grave lastre de comunidades con principios contrarios a la bondad y aunque no intencionalmente, efectivamente contrarios a la vida.


Toma las riendas de tu ser y de tu estar a la altura de tu corazón y juntos empecemos un nuevo camino, junto a la bondad.


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